¿Qué es el trismus y cómo se cura? ¿Cuánto puede durar?

¿Qué es el trismus y cómo se cura? ¿Cuánto puede durar?
Índice 1.- ¿Qué es el trismus?2.- Tipos de trismus3.- Síntomas del trismus4.- Diagnóstico del trismus5.- Causas del trismus6.- Consecuencias del trismus6.1.- Aparición de enfermedades bucodentales6.2.- Reducción significativa de la calidad de vida7.- ¿Cómo tratar el trismus?8.- ¿Cuánto tiempo dura el trismus?

¿Sabías que, normalmente, deberías poder abrir la boca entre 40 y 55 milímetros? Si te resulta difícil abrirla por completo, quizá estés ante un trismus. En la mayoría de los casos, el trismus no es una patología grave. Sin embargo, puede ocasionar distintos inconvenientes en el día a día.

¿Qué es el trismus?

El trismus -también llamado trismus dental o mandibular- es una condición que provoca dificultades para abrir por completo la boca. Se produce debido a una contracción de los músculos masticatorios y se vuelve especialmente patente a la hora de comer, hablar o cepillar los dientes.

La limitación en la apertura de la boca puede ser temporal o crónica, en función de sus causas. Aunque, por lo general, aparece de forma paulatina, también es posible que se presente de manera repentina.

Tipos de trismus

Al hablar de trismus, podemos distinguir tres tipos, en función de la gravedad de la afección:

  • Trismus leve: el paciente puede abrir la boca entre 30 y 40 milímetros.
  • Trismus moderado: la apertura bucal es de entre 15 y 30 milímetros.
  • Trismus agudo: en este caso el paciente solo puede abrir la boca un máximo de 15 milímetros. Es el tipo de trismus más grave.
En función de si el trismus es leve, moderado o severo, el paciente puede presentar una serie de incomodidades que afecten a su día a día en mayor o menor medida.

Síntomas del trismus

Existen varios síntomas que pueden delatar la aparición de un trismus:

  • Dificultad para abrir de manera correcta la boca: tal y como hemos avanzado, esta es la señal más característica del trismus. La persona afectada presenta una limitación en su capacidad para abrir la boca.
  • Rigidez en la mandíbula: en general, el paciente percibe que no puede mover correctamente la boca y tiene la sensación de bloqueo en la mandíbula.
  • Sonidos al abrir o cerrar la boca: los chasquidos, muy relacionados con la rigidez en la mandíbula, también pueden ser un síntoma de trismus.
  • Complicaciones a la hora ingerir alimentos: el hecho de no poder abrir la boca por completo dificulta el proceso de masticación y deglución de la comida.
  • Limitaciones en la higiene oral: cuando la capacidad para abrir la boca está afectada, la persona puede tener dificultades para cepillarse los dientes, usar hilo dental o utilizar el enjuague bucal.
  • Problemas para hablar con fluidez: en algunos casos, el trismus puede interferir en la pronunciación y claridad del habla.
  • Dolor en la mandíbula y en los músculos masticatorios: a menudo, el trismus produce molestias de diversa índole a la hora de abrir la boca (comer, hablar, cepillar los dientes, usar hilo dental…).
  • Inflamación en la cara: en ocasiones, el dolor y las molestias van acompañadas de una inflamación visible o palpable alrededor de la mandíbula o la cara.

Diagnóstico del trismus

Para saber si padeces trismus, existe una sencilla prueba que puedes realizar ahora mismo. Tan solo tienes que introducir tres dedos en horizontal en tu boca, entre los incisivos inferiores y los incisivos superiores.

Si has podido hacerlo, la apertura bucal es la adecuada. Si, por el contrario, no te caben los dedos, es probable que estés ante un trismus dental.

De cualquier manera, para obtener un diagnóstico fiable y confirmar la presencia de la afección puedes acudir a una de nuestras clínicas dentales para que un odontólogo evalúe el caso y determine si estás ante esta afección.

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Causas del trismus

Como vamos a explicar a continuación, son varias las causas que favorecen la aparición del trismus.

  • Alteraciones en la articulación temporomandibular (ATM): los trastornos en esta articulación, que conecta la mandíbula con el cráneo, pueden causar dolor y limitación en el movimiento.
  • Infecciones: los procesos infecciosos que se originan en la boca o cerca de ella (como los abscesos dentales, la angina de Ludwig o la otitis) pueden causar trismus. Lo mismo ocurre con el tétanos, cuyo principal síntoma es la contracción de los músculos faciales.
  • Bruxismo: el hábito involuntario de rechinar y/o apretar los dientes también puede favorecer la aparición del trismus.
  • Tratamientos dentales: los procedimientos o cirugías que requieren que el paciente permanezca mucho tiempo con la boca abierta pueden causar trismus. Por ejemplo, esto puede pasar con la colocación de implantes dentales.
  • Muelas del juicio: la erupción o extracción de las muelas del juicio, especialmente cuando están retenidas en la encía, puede causar un dolor que limite la apertura de la boca.
  • Complicaciones postquirúrgicas: en algunas ocasiones, las complicaciones postquirúrgicas provocadas por las cirugías maxilofaciales (daños en los tejidos, inflamación, problemas en el proceso de cicatrización…) pueden desembocar en un trismus.
  • Enfermedades neurológicas, como por ejemplo el Parkinson.
  • Enfermedades autoinmunes, como la artritis.
  • Traumatismos: un golpe en la mandíbula puede causar daños en los músculos de la zona.
  • Tratamientos contra el cáncer: la radioterapia en la zona de la cabeza o el cuello puede causar trismus.
  • Tumores: pueden provocar trismus cuando se dan en la zona de la mandíbula.

Consecuencias del trismus

Las consecuencias que puede provocar el trismus son diversas, pero se resumen en dos grandes grupos: aparición de enfermedades bucodentales y una reducción significativa de la calidad de vida.

Aparición de enfermedades bucodentales

Una de las consecuencias más inmediatas del trismus es la falta de higiene, ya que el cepillado suele volverse más incómodo, complejo y doloroso. El principal problema de esto es que la falta de higiene favorece la proliferación de bacterias y hace que el paciente sea más propenso a sufrir determinadas enfermedades bucodentales, como la caries, la gingivitis o la periodontitis.

Reducción significativa de la calidad de vida

En general, el trismus puede provocar una reducción significativa de la calidad de vida debido a los inconvenientes a la hora de abrir la boca, comer, hablar o cepillar los dientes. Pero, además, hay que tener en cuenta que el trismus dental suele ir acompañado de dolores en la mandíbula, los cuales pueden irradiarse hacia otras zonas de la cabeza (como el oído) o acentuarse debido a la tensión muscular presente en el área de la mandíbula. Por último, el dolor crónico puede ocasionar graves alteraciones en el sueño y el estado de ánimo (frustración, ansiedad, depresión…).

¿Cómo tratar el trismus?

El tratamiento del trismus está estrechamente ligado a las causas de la afección:

  • Fisioterapia facial: en general, el trismus no supone un problema grave de salud, pero sí una molestia para el paciente que puede durar más o menos tiempo. Por ello, uno de los tratamientos más comunes es recurrir a fisioterapia facial. Se trata de ejercicios de apertura y cierre de la boca que buscan la recuperación completa de la movilidad.
  • Antibióticos: en el caso de un trismus de origen infeccioso, lo habitual es que se administre un tratamiento con antibióticos para poder detener la infección lo antes posible.
  • Analgésicos y relajantes musculares: cuando estamos ante un trismus agudo que afecta a la rutina y calidad de vida de la persona afectada, lo más habitual es que el médico recete medicación analgésica y relajantes musculares.
  • Intervención quirúrgica: cuando el trismus se debe a la presencia de un tumor, suele ser necesaria una intervención quirúrgica para reducirlo o eliminarlo.

¿Cuánto tiempo dura el trismus?

El trismus puede durar desde unos pocos días hasta varios meses e, incluso, llegar a ser crónico. La afección no tiene una duración estimada ya que esta normalmente depende de las causas que hayan provocado el trismus.

En el caso de que estés experimentando molestias y dificultad para abrir la boca tras un tratamiento o una cirugía oral, lo habitual es recuperar la normalidad en unos días. Lo mismo puede suceder en un trismus de origen infeccioso, cuyas molestias irán cesando a medida que haga efecto la medicación antibiótica.

Sin embargo, si el trismus se produce como consecuencia de un tratamiento de radioterapia, las secuelas pueden durar más.

Si, por el contrario, no conoces el origen de tus problemas para abrir correctamente la boca puedes acudir a una de nuestras clínicas dentales para que un odontólogo realice una primera valoración. En el caso de que el origen no sea dental, te derivaremos al especialista médico más adecuado.

Dra. Nuria Obradors
Dra. Nuria Obradors

Cirujana e implantóloga

La Dra. Núria Obradors ejerce en las áreas de Cirugía Oral y Periodontal, Cirugía Implantológica y Rehabilitación Protésica en las clínicas Abaden.

Licenciada en Odontología | Universitat Internacional de Catalunya.

Residencia Clínica en Cirugía Maxilofacial | Tufts University School of Dental Medicine (Boston, MA, USA)

Residencia Clínica en Implantología Oral | Universitat Internacional de Catalunya (UIC)