Absceso periapical: ¿hay que tratarlo? ¿Es grave?

Absceso periapical: ¿hay que tratarlo? ¿Es grave?
Índice 1.- ¿Qué es un absceso periapical?2.- ¿Cuáles son los síntomas del absceso periapical?3.- Causas del absceso periapical4.- ¿Es grave el absceso periapical?5.- ¿Cómo quitar un absceso periapical?6.- Bibliografía

Antes de explicar qué es un absceso periapical, es fundamental entender un término similar: absceso dental. Esto último es una acumulación de pus causada por bacterias y que puede tener lugar en cualquier parte del diente o en sus tejidos circundantes.

Sin embargo, cuando hablamos de absceso dental podemos distinguir tres tipos. En primer lugar, tenemos el absceso periapical, que se produce en la raíz del diente. En segundo lugar, nos encontramos con el absceso periodontal, que tiene lugar en las encías. En tercer lugar, podemos distinguir el absceso gingival, localizado únicamente en la encía.

Una vez que hemos explicado qué es un absceso dental y hemos realizado las distinciones pertinentes, en este artículo vamos a centrarnos en el absceso periapical.

¿Qué es un absceso periapical?

Un absceso periapical es una acumulación de pus que se produce, concretamente, en la punta de la raíz del diente. Por lo general, dicha acumulación de pus se debe a una infección bacteriana que ha llegado hasta el centro del diente (la pulpa). A su vez, esto suele tener su origen en una caries, un traumatismo en la boca o una periodontitis (piorrea).

Normalmente, el absceso periapical se manifiesta con inflamación y molestias. En las etapas iniciales puede tener una apariencia inofensiva. Sin embargo, necesita atención odontológica urgente, con el objetivo de que la infección no cause mayores complicaciones.

¿Cuáles son los síntomas del absceso periapical?

Los abscesos periapicales son relativamente fáciles de identificar, ya que sus síntomas son particularmente característicos e inequívocos. Pueden empezar de forma leve pero se van agudizando rápidamente.

Los principales signos del absceso periapical son los siguientes:

  • Dolor agudo y constante: el síntoma más característico del absceso es la sensación de un dolor inhabilitante, localizado alrededor del diente afectado. Dicho dolor, además, empeora al morder, masticar o aplicar presión en el área.
  • Sensibilidad dental ante cambios de temperatura. Por ejemplo, al comer alimentos muy fríos o calientes.
  • Inflamación en la encía. En ocasiones, esta hinchazón va acompañada de un bulto con pus.
  • Inflamación en la cara y/o en los ganglios linfáticos que se encuentran a ambos lados del cuello o debajo de la mandíbula.
  • Supuración de pus ante la rotura del absceso.
  • Mal aliento o sabor de boca Esto suele estar ligado al drenaje de pus, cuando el absceso se rompe.
  • Fiebre y malestar general.

Causas del absceso periapical

Como ya hemos mencionado, el absceso periapical se produce como consecuencia de una infección que llega hasta la pulpa dental. A su vez, las causas por las que se desarrolla esta infección son, principalmente, tres:

  • Caries: la caries es, en sí misma, una infección causada por bacterias. Por tanto, cuanto más tiempo pasa sin que la caries se trate, mayor daño se produce en la estructura del diente, llegando a afectar a la capa más interna. Es decir, la pulpa, donde se encuentran los vasos sanguíneos y las terminaciones nerviosas.
  • Traumatismo dental: si se recibe un golpe fuerte en la boca, es posible que alguno de los dientes se fisure o se fracture. Esto puede abrir una vía al interior del diente, por donde entran las bacterias presentes en el exterior.
  • Enfermedad periodontal: la periodontitis es otra enfermedad provocada por la falta de higiene, lo que provoca la consecuente presencia de bacterias en la boca. Si pasa el tiempo y la infección no se trata, la acumulación de bacterias será cada vez mayor. Esto puede causar la formación de bolsas periodontales, unos depósitos que se localizan entre los dientes y la encía y que albergan bacterias.
Si no se trata, el absceso periapical se convierte en grave, ya que puede provocar la pérdida de dientes y daños en el corazón o los pulmones.

¿Es grave el absceso periapical?

En este punto, se debe dejar claro que cualquier absceso periapical puede llegar a ser grave y, por ello, requiere atención urgente por parte del odontólogo. Esto se debe a que la infección, que en un primer momento está localizada al final de la raíz del diente, puede diseminarse hacia otras partes del cuerpo. Aunque el riesgo de sepsis (infección generalizada) resulta, afortunadamente, infrecuente, conviene evitarlo.

Por tanto, los abscesos periapicales deben ser tratados por el dentista de inmediato. Esa es la manera de evitar complicaciones como la pérdida del diente afectado, los daños en los tejidos circundantes (encía, hueso…) y el impacto negativo en la calidad de vida de la persona afectada (debido a los dolores intensos y persistentes).

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¿Cómo quitar un absceso periapical?

El tratamiento del absceso periapical se centra en eliminar la infección y preservar la salud del diente afectado, así como de los tejidos circundantes. Los principales procedimientos para tratar el absceso periapical son los siguientes:

  • Antibióticos: cuando existe una infección, el primer paso consiste en ponerle freno para que no se extienda a otras partes de la boca o, incluso, del cuerpo. Para ello, será necesario que el dentista paute tratamiento antibiótico. Una vez eliminada la infección, será el momento de pautar el tratamiento dental Dicho procedimiento dependerá, fundamentalmente, de dos aspectos: la causa que provocó el absceso periapical y la severidad de los daños provocados. En cualquier caso, será prioritario intentar conservar el diente. Es decir, que no se caiga ni haya que extraerlo.
  • Analgésicos: el dentista también puede prescribir medicación analgésica para aliviar el dolor asociado al absceso periapical.
  • Endodoncia: uno de los principales procedimientos para mantener en la boca un diente dañado es la endodoncia -también llamada tratamiento de conductos-. La endodoncia sirve para retirar el tejido dental afectado, reconstruir el diente y realizar un sellado de sus conductos. Con todo ello, se evita la nueva entrada de bacterias.
  • Extracción dental: si la infección es severa, es posible que el absceso periapical requiera la extracción del diente. Esto sucede cuando la pieza dental está tan dañada, debido a la extensión de la infección, que no resulta posible mantenerla en la boca. Cuando esto ocurre, será necesario colocar un implante dental tras la extracción. De esa manera, la boca recupera su correcta funcionalidad y estética.

Tal y como has leído, cualquier absceso periapical requiere una visita de urgencia al dentista. Esto se debe a que su tratamiento es relativamente sencillo en las etapas iniciales. Sin embargo, se complica a medida que la extensión de la infección aumenta.

Por ello, desde las clínicas dentales Abaden te recomendamos que prestes atención a todas las señales que te envía tu boca. Cualquier bulto o dolor inesperado que no obedezca a un motivo aparente debe ser evaluado por el odontólogo. Si estás en esta situación, te recomendamos llamar a nuestras clínicas dentales, ubicadas en distintos puntos de Cataluña, y pedir una cita de urgencia con un dentista.

Bibliografía

Dra. Nuria Obradors
Dra. Nuria Obradors

Cirujana e implantóloga

La Dra. Núria Obradors ejerce en las áreas de Cirugía Oral y Periodontal, Cirugía Implantológica y Rehabilitación Protésica en las clínicas Abaden.

Licenciada en Odontología | Universitat Internacional de Catalunya.

Residencia Clínica en Cirugía Maxilofacial | Tufts University School of Dental Medicine (Boston, MA, USA)

Residencia Clínica en Implantología Oral | Universitat Internacional de Catalunya (UIC)