Tratamiento del absceso dental: ¿cómo se cura?

Tratamiento del absceso dental: ¿cómo se cura?
Índice 1.- ¿Qué es un absceso dental?2.- ¿Cuáles son los síntomas del absceso dental?3.- ¿Cuáles son las causas del absceso dental?4.- ¿Cómo se trata el absceso dental?4.1.- Tratamiento dental4.2.- Tratamiento farmacológico4.3.- Medidas de cuidado en casa5.- ¿Qué pasa si no se trata el absceso dental?

El absceso dental es un problema relativamente frecuente y que, en demasiadas ocasiones, las personas pasan por alto. Sin embargo, como verás en este artículo, ignorar un absceso es una opción muy arriesgada debido a las numerosas complicaciones que puede acarrear. Por ello, nos gustaría enfatizar que un absceso dental requiere tratamiento profesional urgente.

¿Qué es un absceso dental?

Un absceso dental es una acumulación de pus causada por una infección bacteriana, la cual se encuentra localizada en un diente o a su alrededor. Dicha infección puede afectar a diferentes partes de la pieza dental y a sus tejidos circundantes, por lo que en función de su alcance podemos distinguir varios tipos de abscesos dentales:

  • Absceso periapical: este tipo de absceso se localiza en la punta de la raíz del diente. Generalmente, es el resultado de una infección dental, como la caries, que ha llegado hasta el centro del diente (la pulpa).
  • Absceso periodontal: este absceso tiene su origen en las estructuras de soporte del diente (hueso, encías y ligamento periodontal). Normalmente, está relacionado con una periodontitis, una enfermedad periodontal causada por bacterias.
  • Absceso gingival: este tipo de absceso afecta, únicamente, a la encía. Puede ser el resultado de una lesión o irritación, debido a un alimento afilado o a un cepillado demasiado agresivo, los cuales han dañado la encía.

En cualquier caso, el absceso dental se caracteriza por ser doloroso y potencialmente grave, por lo que requiere una visita urgente al dentista.

El tratamiento de un absceso dental se centra en eliminar la infección y prevenir sus posibles complicaciones.

¿Cuáles son los síntomas del absceso dental?

Los síntomas de un absceso dental pueden variar en función de cada caso, pero los más habituales son los siguientes:

  • Dolor intenso y constante: este es, a menudo, el primer signo de un absceso dental. El dolor suele ser punzante y tiende a intensificarse con el paso de los días. Además, puede irradiarse hacia el oído, la mandíbula y el cuello.
  • Sensibilidad a los cambios térmicos: normalmente, el paciente experimenta sensibilidad dental a los cambios de temperatura (frío y calor). Asimismo, las molestias también pueden aparecer al consumir alimentos y bebidas ácidas o dulces.
  • Molestias al masticar o morder alimentos, así como al contacto o la presión en la zona afectada.
  • Inflamación: otro de los síntomas más característicos del absceso dental es la hinchazón en la cara, la mejilla, las encías o, incluso, en los ganglios linfáticos que se encuentran en el cuello o debajo de la barbilla.
  • Mal aliento o sabor desagradable en la boca.
  • Dificultad para abrir la boca.
  • Drenaje de pus: en algunos casos, la bolsa de pus puede romperse y hacer que parte de este salga al exterior.
  • Fiebre.
  • Malestar general y fatiga.

¿Cuáles son las causas del absceso dental?

La principal causa del absceso dental es la existencia de una infección bacteriana en la boca. Los principales motivos por los que esto ocurre son los siguientes:

  • Caries dental: esta es, probablemente, la causa más común de un absceso dental. Cuando la caries no se trata a tiempo, las bacterias que han provocado la enfermedad pueden penetrar en el esmalte del diente y alcanzar la pulpa dental, que contiene los nervios y vasos sanguíneos. Todo ello puede llevar a una infección que se extiende hasta la raíz del diente y sus tejidos circundantes, originando un absceso.
  • Enfermedad de las encías (periodontitis): en casos de periodontitis avanzada, las bacterias pueden infectar los tejidos que sostienen los dientes, lo que puede derivar en un absceso periodontal.
  • Traumatismo dental: un golpe fuerte en la boca puede dañar la estructura del diente y permitir que las bacterias accedan a su interior, lo que puede causar un absceso.
  • Fisura dental: al igual que en el caso anterior, los dientes astillados o fisurados pueden facilitar la entrada de bacterias.
  • Tratamiento dental previo: los problemas o imprevistos en algunos procedimientos, como los empastes o las endodoncias, pueden conducir a un absceso. Esto suele ocurrir cuando el diente sobre el que se realiza el tratamiento no se aísla o se sella correctamente, lo que permite la entrada de bacterias desde el exterior.

¿Cómo se trata el absceso dental?

El tratamiento de un absceso dental se centra en eliminar la infección y prevenir sus posibles complicaciones. Las principales opciones de tratamiento son las siguientes:

Tratamiento dental

En primer lugar, el absceso requiere un tratamiento profesional en la clínica dental. Una vez que el odontólogo haya valorado al paciente, podrá pautar alguna de las siguientes alternativas:

  • Drenaje del absceso: cuando el absceso es grande, el dentista puede realizar un drenaje para liberar el pus acumulado. Para ello, practica una pequeña incisión en el absceso para drenar el pus, lo cual alivia el dolor y la sensación de presión.
  • Endodoncia: la endodoncia se lleva a cabo cuando el absceso dental está provocado por una infección en la pulpa del diente. Este tratamiento implica acceder al interior del diente para eliminar la pulpa infectada y limpiar y desinfectar los conductos radiculares afectados. Posteriormente, se sellan para prevenir futuras infecciones.
  • Tratamiento periodontal: si el absceso dental tiene su origen en una infección en las encías (periodontitis) será indispensable llevar a cabo un tratamiento periodontal. De esta manera, no solo se abordará la infección, sino también el posible daño causado en los tejidos de soporte.
  • Extracción dental: por lo general, este tratamiento es la última opción. Se recurre a él cuando la estructura dental está tan dañada que resulta inviable mantener el diente en la boca. Por ello, se extrae para eliminar la fuente de infección.

Tratamiento farmacológico

En algunos casos, el tratamiento dental del absceso debe complementarse con medicación antibiótica y analgésica.

  • Antibióticos: cuando la infección se ha extendido a otras partes del cuerpo o el paciente tiene un sistema inmunológico debilitado, cabe la posibilidad de que el dentista prescriba antibióticos para ayudar a combatir la infección.
  • Analgésicos: dado que el absceso dental suele cursar con dolor, también es frecuente que el odontólogo recete medicación analgésica.

Medidas de cuidado en casa

Por último, aunque el cuidado en casa no pueda reemplazar, en ningún caso, el tratamiento profesional, hay una serie de recomendaciones que se pueden seguir para contribuir a la curación del absceso dental.

La principal medida es mantener una buena higiene bucodental, especialmente en la zona donde se encuentra el absceso. Para ello, es indispensable cepillarse los dientes y utilizar el hilo dental después de cada comida.

¿Qué pasa si no se trata el absceso dental?

Como ya hemos mencionado, el absceso es un problema de salud que requiere una visita urgente al dentista. Esto se debe a que un absceso dental que no se trata puede derivar en complicaciones graves para el organismo, incluso potencialmente mortales.

Los principales riesgos de no tratar un absceso dental son los siguientes:

  • Pérdida de dientes y daño óseo: la infección puede causar un daño significativo en los dientes y los tejidos circundantes. Esto puede resultar en la pérdida de dientes y en la reabsorción del hueso donde se encontraban dichos dientes.
  • Propagación de la infección a otras zonas del cuerpo: una infección localizada que no se trata puede extenderse a otras partes del organismo, como los senos paranasales. En los casos más graves, la propagación de la infección puede derivar en una sepsis (infección generalizada) o en una endocarditis bacteriana (infección que se produce cuando las bacterias llegan a las válvulas cardiacas).
  • Complicaciones en personas con enfermedades sistémicas: además, un absceso dental que no se trata puede ocasionar diversas complicaciones en el manejo de ciertas patologías, como la diabetes o las enfermedades del corazón.

Por todas estas consecuencias negativas, resulta fundamental prestar atención a un absceso dental. Por ello, si sospechas que tienes una infección localizada en la boca, llama a cualquiera de las clínicas dentales Abaden, ubicadas en distintos puntos de Cataluña, para que te ofrezcamos una cita urgente.

Dra. Laura Obradors
Dra. Laura Obradors

Ortodoncista y especialista en Prótesis / Directora Médica en Abaden Dentistas

Licenciada en Odontología | Universitat Internacional de Catalunya.

Máster Damon | Clases impartidas por los Doctores Ramón Perera y Rafael García-Espejo

Máster Invisalign | Manuel Román Academy

Máster en Terapia Neural y Odontología Neurofocal | Universitat de Barcelona