Caries

¿Qué es la caries dental?

La caries dental es una enfermedad infecciosa en la que se ha demostrado la implicación de un determinado tipo de bacterias. Estas bacterias metabolizan los hidratos de carbono (azúcares) presentes en los alimentos que ingerimos. El resultado de este proceso genera ácidos que atacan la superficie del diente produciendo la caries dental, que va destruyendo progresivamente el diente.

Un correcto diagnóstico precoz evitará llegar a esta situación y permitirá un tratamiento mínimamente invasivo del diente.

¿Cómo podemos saber que tenemos una caries dental?

La caries puede manifestarse de diferentes formas: por un cambio de coloración del diente en una zona determinada, por la aparición de una cavidad en el mismo, por dolor (al masticar, espontáneo, al ingerir azúcar y al tomar alimentos o
bebidas frías o calientes), por la retención de comida entre los dientes, por la aparición de mal aliento, etc.

¿Cómo evoluciona la caries dental?

Las caries superficiales de esmalte son totalmente indoloras (1). Sin embargo, en un estado más avanzado se pueden manifestar ligeras molestias a estímulos térmicos (frío y calor) y a la ingesta de azúcares (2).

Cuando existe un dolor espontáneo o un dolor fuerte a cambios de temperatura, solemos encontrarnos ante caries profundas (3), que han producido una inflamación del nervio y que en muchos casos precisarán de un tratamiento de endodoncia (“tratamiento de conductos”).

¿Cómo podemos prevenir la caries dental?

Cinco son los pilares fundamentales en los que se basa la prevención de la caries dental:

  • Reducción en la ingesta de azúcares.
  • Cepillado e higiene dental adecuada.
  • Aplicación de flúor (gel de aplicación en clínica/dentífricos).
  • Sellado de fisuras: tratamiento preventivo en niños, basado en el sellado de los surcos dentales, debido al alto riesgo de caries en estas zonas.
  • Revisiones anuales al dentista para revisar zonas no visibles para el paciente.

¿Cuál es el tratamiento de la caries dental?

La medida terapéutica ante la presencia de caries, consiste en la eliminación del tejido dental careado, sustituyéndolo por un material restaurador
(obturación o empaste).

Ante caries profundas que afectan al nervio dentario habrá que hacer la endodoncia (tratamiento de conductos). Este tratamiento consiste en eliminar el tejido nervioso afectado del diente y sustituirlo por un material sellador.